La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Los Estados Unidos (NTSB) según sus siglas en inglés, ya investiga las causas que originaron el accidente de la aeronave Beechraft B1900 matrícula YV1674 ocurrido el pasado 11 de febrero en Miami-Dade, y que dejó como salgo la muerte de cuatro personas. NP

Sin embargo el Estado venezolano también podría participar en la investigación, por tener el avión siniestrado matrícula y tripulación de este país, según lo informó William Dugarte,  asesor de víctimas de accidentes aéreos en Venezuela y Latinoamérica.

Dugarte fue consultado sobre el proceso que se inició tras la tragedia en la que murió el piloto Raúl Chirivella, el copiloto Roberto Cavaniel y los pasajeros Juan Carlos Betancourt y Francisco Di Marco, todos de nacionalidad venezolana, quienes volaban en un aparato propiedad del Servicio Panamericano de Protección, que según informes preliminares de las autoridades estadounidenses recién salía de un mantenimiento en el cual le  cambiaron la hélice de su motor izquierdo.

“La Organización Mundial de Aviación norma en su anexo número 13 que en la investigación de accidentes aéreos participan tanto el Estado donde ocurrió el hecho  como el Estado fabricante de la Aeronave y el Estado de la Matricula de la misma”,   señaló el experto quien ha participado en las investigaciones y representación de las víctimas de  varios siniestros aéreos ocurridos en Venezuela y Argentina en los últimos años.

En este caso la aeronave matricula venezolana se encontraba en suelo norteamericano tras haber sido sometida a un mantenimiento y pretendía regresar al país, realizando una escala para abastecimiento en las Islas Turcos y Caicos , sin embargo al despegar del Aeropuerto Ejecutivo de Kendall en el estado de la Florida en horas de la tarde,  su capitán Raúl Chirivella reporto la falla de uno de sus motores solicitando regresar al  terminal aéreo, pero en el intento impactó contra un poste y cayó a tierra, falleciendo todos los ocupantes del aparato.

No voló

Los familiares de las víctimas mortales ya viajaron a Miami para encargarse de los trámites de repatriación de sus seres queridos que perdieron la vida, mientras que personal venezolano de la Dirección de Prevención e Investigación de Accidentes Aéreos de Venezuela se sumaría en los próximos días al proceso que llevan adelante sus pares norteamericanos.

William Dugarte acotó que no descarta participar, si se lo solicitan los familiares, en una investigación privada que contribuya a aclarar los hechos, como ya lo hizo en los siniestros de Santa Bárbara Airlines en 2008, Conviasa en 2010 y el jet privado que se estrelló en Valencia en 2013 entre otros sucesos.

¨Por ahora  estoy abierto a prestar toda mi colaboración, experiencia y apoyo en todo el proceso a los familiares como en los últimos casos he hecho. En este particular mi equipo se encuentra radicado en Miami, justo donde ocurrió este lamentable accidente y en cuya jurisdicción hemos logrado radicar la defensa de las dos últimas grandes tragedias aéreas ocurridas en el Venezuela¨, apuntó el asesor.

Al ser interrogado respecto a si maneja información sobre el avance de las investigaciones y las posibles causas de la tragedia, Dugarte respondió que el informe preliminar de la NTSB recientemente publicado confirmó que el YV1674 no superó los 300 pies de altura luego de despegar, es decir que prácticamente no voló, no se pudo elevar.

“Eso nos hace suponer que el motor no respondió a las exigencias realizadas en la carrera de despegue, por lo que al decolar falló por completo como lo  reportó su capitán y no pudo elevarse de forma satisfactoria forzando así a la tripulación a volver al aeropuerto, o tal vez intentar un aterrizaje de emergencia que lamentablemente no se logró”.

“Otro aspecto importante a resaltar es que la hélice que le acababan de poner al avión no era nueva, sino una que ya había sido reparada y la colocaron justamente en el motor que falló según reportó el piloto. Por el momento el Instituto Nacional de Aviación Civil (INAC) de nuestro país inició una auditoría a la empresa propietaria de esta aeronave en Venezuela”, finalizó Dugarte.